Corrosividad en UTAs. Categorías C1-C5, CX según ISO 9223 + consejos de Eurovent
En instalaciones HVAC, la corrosión es una de las principales amenazas para la durabilidad y eficiencia de las unidades de tratamiento de aire (UTAs). Para evitar estos riesgos, la normativa ISO 9223 ha definido seis categorías de corrosividad que permiten elegir los materiales adecuados según el entorno operativo y los consejos de Eurovent. Especialmente en entornos archipelágicos (como las Islas Canarias) y costeros, la clasificación de la corrosividad atmosférica presenta desafíos particulares.
La selección inadecuada de materiales puede traducirse en fallos prematuros, costes elevados de mantenimiento y problemas de cumplimiento normativo. Conocer estas clasificaciones es fundamental para arquitectos, ingenieros y responsables de proyectos que buscan soluciones técnicas resistentes y duraderas.
Introducción a la corrosividad
La corrosividad en las Unidades de Tratamiento de Aire (UTAs) es un aspecto fundamental a considerar, especialmente en entornos archipelágicos y costeros donde la atmósfera marina y subtropical puede acelerar los procesos de corrosión. La exposición constante a agentes atmosféricos agresivos puede comprometer la integridad de los materiales y estructuras, generando riesgos tanto para la seguridad como para la economía de las instalaciones. Los materiales afectados incluyen no solo acero y zinc, sino también cobre, que es especialmente vulnerable en estos ambientes.
La publicación de la norma ISO 9223 ha supuesto un avance significativo al ofrecer un marco estandarizado para la clasificación y evaluación de la corrosividad atmosférica, considerando variables como la temperatura, la humedad y la presencia de contaminantes atmosféricos, entre ellos el dióxido de azufre y los cloruros.
Las condiciones consideradas en esta norma permiten comparar resultados entre diferentes ubicaciones y condiciones, facilitando la toma de decisiones informadas sobre la selección de materiales y estrategias de protección. Sin embargo, la aplicación de la ISO 9223 en UTAs ubicadas en zonas de alta corrosividad, como áreas marinas o subtropicales, presenta desafíos particulares. La estimación precisa de la corrosividad en estos entornos extremos requiere una evaluación detallada y, en ocasiones, la adaptación de los métodos establecidos por la norma.
Corrosividad en UTAs
En el contexto de las UTAs, la corrosión no solo compromete la integridad estructural, sino que también puede afectar la eficiencia operativa y la seguridad de los procesos y operaciones. Factores como el time of wetness (tiempo de exposición a humedad – superficie húmeda), la concentración de iones y las variaciones térmicas influyen directamente en la velocidad y el tipo de corrosión que pueden experimentar los materiales expuestos, así como en los diferentes range de corrosividad definidos por la norma. Por ello, una evaluación y estimación precisa de la corrosividad atmosférica es esencial para seleccionar los materiales adecuados y definir estrategias de protección eficaces.
La aplicación de la ISO 9223 en UTAs permite establecer criterios objetivos para la selección de materiales y el diseño de sistemas resistentes, adaptados a las condiciones específicas de cada entorno. Sin embargo, la complejidad de los ambientes, especialmente en zonas costeras o industriales, exige un análisis detallado y personalizado para garantizar la durabilidad y el cumplimiento de los derechos de autor y normativas vigentes. Además, la ISO 9223 utiliza modelos matemáticos y un set de parámetros de operación para la evaluación de la corrosividad atmosférica, lo que permite una estimación más precisa y ajustada a cada situación.
Factores que influyen en la corrosividad
En el contexto de las UTAs, la corrosión no solo compromete la integridad estructural, sino que también puede afectar la eficiencia operativa y la seguridad de los procesos y operaciones. Factores como el time of wetness (tiempo de exposición a humedad – superficie húmeda), la concentración de iones y las variaciones térmicas influyen directamente en la velocidad y el tipo de corrosión que pueden experimentar los materiales expuestos, así como en los diferentes range de corrosividad definidos por la norma. Por ello, una evaluación y estimación precisa de la corrosividad atmosférica es esencial para seleccionar los materiales adecuados y definir estrategias de protección eficaces.
La aplicación de la ISO 9223 en UTAs permite establecer criterios objetivos para la selección de materiales y el diseño de sistemas resistentes, adaptados a las condiciones específicas de cada entorno. Sin embargo, la complejidad de los ambientes, especialmente en zonas costeras o industriales, exige un análisis detallado y personalizado para garantizar la durabilidad y el cumplimiento de los derechos de autor y normativas vigentes. Además, la ISO 9223 utiliza modelos matemáticos y un set de parámetros de operación para la evaluación de la corrosividad atmosférica, lo que permite una estimación más precisa y ajustada a cada situación.
ISO 9223 – Clasificación de entornos y niveles de corrosividad (C1-C5-CX)
La norma ISO 9223 clasifica la corrosión ambiental en seis niveles, desde muy baja (C1) hasta extrema (CX). Esta clasificación permite seleccionar materiales adecuados para entornos interiores y exteriores, asegurando la durabilidad de las instalaciones en sectores críticos como hospitales, laboratorios e industrias.
El conocimiento de estas categorías es clave para seleccionar materiales resistentes y garantizar la longevidad de las instalaciones en sectores críticos como hospitales, laboratorios e industrias.
| Categoría de corrosividad (interior o exterior) | Nivel de corrosividad | Entornos típicos Interior | Entornos típicos Exterior |
|---|---|---|---|
| C1 | Muy bajo | Oficinas, escuelas, museos (baja humedad y contaminación insignificante). | Zona seca o fría, ambiente atmosférico con muy baja contaminación y tiempo de humedad, ej. ciertos desiertos, Ártico central / Antártida. |
| C2 | Bajo | Trasteros, pabellones deportivos (temperatura y humedad variables, baja condensación). | Zonas rurales, pueblos pequeños, desiertos subárticos (baja contaminación, SO₂ < 5 μg/m³). |
| C3 | Medio | Espacios con frecuencia moderada de condensación y contaminación, como lavanderías, cervecerías, lecherías. | Zona templada, zonas urbanas, costeras con baja deposición de cloruros, contaminación media, SO₂ 5-30 μg/m³. |
| C4 | Alto | Espacios con alta frecuencia de condensación y alta contaminación por procesos de producción, como plantas de procesamiento industrial, piscinas. | Zona templada, ciudades contaminadas, industrias, zonas costeras sin agua salada directa, SO₂ 30-90 μg/m³, cloruros significativos. |
| C5 | Muy alto | Espacios con alta frecuencia de condensación y/o contaminación, como minas, cavernas con fines industriales, naves sin ventilación. | Zona subtropical, industrias pesadas, zonas costeras, áreas con contaminación SO₂ 90-250 μg/m³, cloruros elevados. |
| CX | Extremo | Espacios con largos periodos de exposición a humedad y/o con alta contaminación, como cobertizos sin ventilación en zonas húmedas con penetración de contaminación exterior, incluidos cloruros en el aire y partículas que estimulan la corrosión. | Zona subtropical y tropical, zonas industriales extremas, zonas costeras expuestas y marinas, con contacto con niebla salina, alta contaminación SO₂ > 250 μg/m³ y cloruros intensos. |
Factores que influyen en la corrosividad
La corrosividad atmosférica es el resultado de la interacción de múltiples factores ambientales que afectan directamente la durabilidad de los materiales en las UTAs. Entre los más determinantes se encuentran la humedad relativa, la temperatura ambiente, la presencia de iones como cloruros (como ambiente marino) y sulfuros (como en zonas industriales), y la contaminación atmosférica, especialmente por dióxido de azufre.
La norma ISO 9223 destaca el papel fundamental del “time of wetness” o tiempo de exposición a humedad (superficie húmeda), que se refiere al periodo durante el cual la superficie de un material permanece húmeda y, por tanto, susceptible a la corrosión. Cuanto mayor sea este tiempo, mayor será la probabilidad de que se inicien y desarrollen procesos corrosivos. Este parámetro es especialmente relevante para metales como el zinc y el cobre, cuya velocidad de corrosión puede incrementarse significativamente en condiciones de alta humedad y temperatura. La variabilidad de estos factores según la ubicación geográfica y el entorno específico hace imprescindible una evaluación detallada para cada proyecto, asegurando así la selección de materiales y estrategias de protección más adecuadas.
Además del tiempo de superficie húmeda, la presencia de contaminantes como el dióxido de azufre y la salinidad del aire desempeñan un papel crucial en la aceleración de la corrosión, especialmente en zonas costeras o industriales. Es esencial considerar todos estos aspectos al realizar una evaluación precisa de la corrosividad en UTAs y al definir las medidas de protección más adecuadas.
Evaluación de la corrosividad
La correcta evaluación de la corrosividad atmosférica es esencial para proteger las UTAs y sus componentes frente al deterioro prematuro. La ISO 9223 proporciona un marco normativo que permite clasificar los entornos según su agresividad, basándose en la estimación de la corrosión que pueden experimentar metales y aleaciones expuestos. Este proceso de assessment implica la utilización de modelos matemáticos que consideran variables como el tiempo de humedad y un conjunto específico de constantes de operación, adaptados a las condiciones del entorno. La clasificación resultante facilita la toma de decisiones en cuanto a la selección de materiales y tratamientos protectores, permitiendo anticipar el comportamiento de los equipos a lo largo del tiempo y optimizar su mantenimiento. Por ello, la ISO 9223 se ha consolidado como una herramienta clave en la industria para la gestión de la corrosividad atmosférica.
Eurovent 6/16 – Guía de materiales resistentes a la corrosión según ISO 9223
Para garantizar la durabilidad de las UTAs en entornos corrosivos, Eurovent 6/16 establece una clasificación de materiales recomendados para UTAs según las categorías de corrosividad ISO 9223. Esta tabla resume las opciones óptimas para cada nivel de resistencia a la corrosión (C1-C5-CX), ayudando a ingenieros y arquitectos a seleccionar la mejor solución según las condiciones ambientales y normativas aplicables.
|
Categoría de corrosividad |
Resistencia a la corrosión |
Tipo de material general |
|---|---|---|
|
C1 |
Muy baja |
– |
|
C2 |
Baja |
Lámina de acero galvanizado Z275 (Acero de bajo contenido en carbono cincado en caliente continuo, proceso Sendzimir) según EN 10346 |
|
C3 |
Media |
Lámina de acero revestida en categoría RC3 según EN 10169 (recubrimiento < 25 μm) |
|
C4 |
Alta |
Lámina de acero cincado aluminio AZ185 según EN 10346 |
|
C5 |
Muy alta |
Lámina de acero recubierta de Zinc-Magnesio ZM310 según EN 10346 |
|
CX |
Extrema |
Materiales compuestos |
Aplicaciones de la norma ISO 9223 en UTAs
La aplicación de la norma ISO 9223 en Unidades de Tratamiento de Aire (UTAs) es especialmente relevante en regiones archipelágicas y costeras, donde la combinación de alta humedad y salinidad atmosférica incrementa notablemente el riesgo de corrosión. En estos entornos, la categoría CX de la ISO 9223 se utiliza para identificar condiciones extremas, aunque en ocasiones las tasas de corrosión observadas en metales como el zinc pueden superar los límites establecidos por la propia norma. Esto pone de manifiesto la necesidad de adaptar o complementar la ISO 9223 con métodos de evaluación adicionales cuando se trata de UTAs expuestas a condiciones atmosféricas excepcionales. Aun así, la norma sigue siendo una referencia fundamental para la estimación y gestión de la corrosividad en entornos industriales y urbanos, ayudando a definir estrategias de protección y selección de materiales en función del nivel de agresividad ambiental.
Recomendaciones para diseño y mantenimiento en entornos de alta corrosividad
Para garantizar la vida útil de las UTAs en ambientes críticos, considera lo siguiente:
- Evaluación del entorno:
Determinar la categoría de corrosividad antes de seleccionar los materiales. - Materiales adecuados:
Seleccionar materiales resistentes y aplicar tratamientos anticorrosivos en estructuras expuestas. - Diseño optimizado:
Rotura de puentes térmicos y eliminación de condensaciones indeseadas. - Mantenimiento preventivo:
Inspecciones periódicas para detectar signos tempranos de corrosión.

Diseño de UTAs resistentes a la corrosión
Soluciones avanzadas como el uso de materiales con resistencia a la corrosión que garantizan un rendimiento seguro y duradero en entornos críticos. La elección inadecuada de materiales puede derivar en fallos prematuros, incumplimiento normativo y altos costos de mantenimiento.
En proyectos exigentes, es clave contar con UTAs higiénicas y materiales como acero inoxidable 316L para evitar la contaminación y degradación la calidad de aire.


Asegura la durabilidad de tus UTAs en entornos corrosivos
En Solclime, diseñamos UTAs higiénicas resistentes a la corrosión con materiales de grado quirúrgico certificados para condiciones ambientales extremos.
Nuestras soluciones de climatización y energía personalizadas ayudan a profesionales técnicos como tú a recuperar energía y tranquilidad.
¿Suena interesante? Solicita tu consulta personalizada para que podamos diseñar la mejor solución para tu proyecto juntos.
Referencias
- ISO 9223 – Corrosión de los metales y aleaciones. Corrosividad de atmósferas. Clasificación, determinación y estimación.
- ISO 9224 – Corrosión de los metales y aleaciones. Corrosividad de atmósferas. Valores de referencia para las categorías de corrosividad.
- Eurovent 6/16: Corrosion Protection of Air Handling Units
- UNE-EN 10346:2015 – Productos planos de acero recubiertos en continuo por inmersión en caliente. Condiciones técnicas de suministro.
- UNE-EN 10169:2023 – Productos planos de acero, recubiertos en continuo de materias orgánicas (prelacados). Condiciones técnicas de suministro.
- UNE-EN ISO 12944-2:2018 – Pinturas y barnices. Protección de estructuras de acero frente a la corrosión mediante sistemas de pintura protectores.
Más publicaciones de tu interés
-
Infecciones de sitio quirúrgico (ISQ/SSI) en hospitales | España
Las infecciones de sitio quirúrgico (ISQ), conocidas también como surgical site infections (SSI), representan una de las principales complicaciones tras una intervención quirúrgica. En España, estas infecciones siguen siendo una preocupación significativa para el sector sanitario. Impactan directamente en la recuperación de los pacientes, aumentan los costes hospitalarios y ponen en riesgo la vida de…
-
UTAs con recuperadores rotativos de sorción. ¿Es la mejor opción?
Los recuperadores rotativos de sorción se están convirtiendo en una solución popular y eficiente para la gestión del aire en unidades de tratamiento de aire (UTAs). Pero, ¿qué los hace tan especiales? En este artículo, exploraremos qué son, cómo funcionan y por qué deberías considerar su implementación en 2024 y en adelante. Desde la eficiencia…
-
Sala Blanca: qué es, tipos, normativa y aplicaciones clave en 2025
Una sala blanca es un entorno controlado donde se regula minuciosamente la concentración de partículas en el aire y otros parámetros ambientales críticos, como la temperatura, humedad y presión diferencial. Clasificación según ISO 14644 La normativa ISO 14644 establece nueve clases de pureza de aire en salas blancas (ISO 1 – 9). Las más habituales…
-
GMP Good Manufacturing Practices : Normativa y Certificación ▸ Requisitos Clave para Calidad y Seguridad
Cumplir con la normativa GMP y obtener la certificación correspondiente es esencial para garantizar productos seguros, trazables y de alta calidad. Las Buenas Prácticas de Manufactura/Fabricación (Good Manufacturing Practices), cuya denominación en español es Normas de Correcta Fabricación (NCF) o Buenas Prácticas de Manufactura/Fabricación (BPM/BPF), establecen estándares internacionales de correcta fabricación aplicables a industrias como…
-
Clasificación de quirófanos en España • UNE 100713, UNE 171340 e ISO 14644
La clasificación de un quirófano no es un trámite administrativo – es la decisión técnica que determina qué caudales, presiones, renovaciones y clase ISO tiene que cumplir el sistema HVAC, y por tanto qué tiene que verificar el equipo de validación. En España, tres normativas definen conjuntamente esa clasificación: la UNE 100713:2005 establece las clases…
-
¿Sala Blanca o Sala Limpia? Diferencias, Normativas, Aplicaciones y cuál elegir
¿Sala blanca o sala limpia? Son términos que a menudo se usan como sinónimos, pero en función del sector y del país, pueden tener matices distintos. Cuando buscas información sobre entornos de alta limpieza, aparecen dos expresiones que parecen lo mismo, pero no siempre lo son: sala blanca y sala limpia. Algunos documentos técnicos utilizan…
Preguntas Frecuentes (FAQs)
La corrosividad en las unidades de tratamiento de aire (UTAs) se refiere al impacto que los factores ambientales tienen en la degradación de los materiales. Una selección inadecuada de materiales puede provocar fallos prematuros, altos costes de mantenimiento y problemas de cumplimiento normativo.
ISO 9223 clasifica los entornos en seis niveles de corrosión:
C1 (Muy baja): Oficinas, escuelas, museos.
C2 (Baja): Pabellones deportivos, almacenes sin calefacción.
C3 (Media): Industrias alimentarias, lavanderías.
C4 (Alta): Piscinas, plantas de procesamiento industrial.
C5 (Muy alta): Zonas costeras, industrias pesadas.
CX (Extrema): Instalaciones en ambientes altamente contaminados o marinos.
Eurovent 6/16 recomienda los siguientes materiales según la categoría de corrosión:
C1-C2: Acero galvanizado Z275, aluminio.
C3: Acero inoxidable 304, recubrimientos RC3.
C4: Acero inoxidable 316L, recubrimientos RC4.
C5: Acero inoxidable 316L, Zinc-Magnesio ZM310.
CX: Acero inoxidable 316L, materiales compuestos.
Los principales factores que afectan la corrosión son:
Humedad relativa y formación de condensación.
Contaminantes atmosféricos, como SO₂ y cloruros.
Temperatura y variaciones térmicas.
Tiempo de exposición a condiciones agresivas.
Las principales normativas relacionadas son:
ISO 9223: Clasificación de corrosividad ambiental.
ISO 12944: Sistemas de pintura y recubrimientos anticorrosivos.
Eurovent 6/16: Protección contra la corrosión en UTAs.
Para garantizar la durabilidad de una UTA en entornos agresivos, se recomienda:
Seleccionar materiales resistentes según la clasificación Eurovent 6/16.
Aplicar recubrimientos anticorrosivos adecuados.
Diseño optimizado con rotura de puentes térmicos y eliminación de condensaciones indeseadas.
Implementar un mantenimiento preventivo periódico.








