
Ventilación bajo demanda por CO2
La ventilación bajo demanda por CO2 es un sistema que ajusta automáticamente el caudal de aire en función de la calidad del aire interior. Utiliza sensores de dióxido de carbono (y, en algunos casos, de humedad o compuestos orgánicos volátiles) para regular la ventilación solo cuando es necesario. De este modo, mantiene una calidad del aire saludable, reduce el consumo energético y facilita el cumplimiento del CTE HS3 y HE, mejorando la eficiencia global del edificio.
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Ventila lo necesario.
Qué es y cómo funciona la ventilación bajo demanda por CO₂

La ventilación bajo demanda es un sistema de extracción mecánica controlada que regula el caudal de aire en tiempo real según las condiciones interiores. Su funcionamiento se basa en sensores inteligentes -habitualmente de CO2, humedad y/o COV- que monitorizan la calidad del aire y comunican la información a un módulo de control central.
Cuando los niveles de CO2 aumentan, el sistema incrementa el caudal de extracción; cuando descienden, lo reduce automáticamente. Este ajuste dinámico permite ventilar solo cuando es necesario, evitando pérdidas energéticas por ventilación continua y manteniendo un ambiente interior saludable sin sobreconsumo eléctrico.
En aplicaciones residenciales, este tipo de sistema sustituye la ventilación constante tradicional por un enfoque más eficiente y normativamente compatible, especialmente útil para cumplir los requisitos del CTE DB HS3 (calidad del aire interior) y del CTE DB HE (eficiencia energética).

Implementa un sistema de ahorro de energía por CO2
Beneficios de la ventilación bajo demanda
La ventilación bajo demanda aporta ventajas directas tanto para el rendimiento energético como para el cumplimiento normativo de los edificios.
El principio es sencillo: ventilar lo necesario, cuando es necesario.
Beneficios principales
✓
Ahorro energético. Al reducir los caudales cuando no hay ocupación, el consumo puede disminuir entre un 30 y 40 % respecto a sistemas de caudal constante.
✓
Cumplimiento del CTE HS3 y HE1. El control automático mantiene los caudales mínimos exigidos y evita pérdidas térmicas innecesarias.
✓
Mayor confort interior. Regula la ventilación en función de la calidad real del aire, reduciendo corrientes frías y variaciones de temperatura.
✓
Silencio operativo. Los ventiladores trabajan a baja velocidad la mayor parte del tiempo, minimizando el ruido percibido.
✓
Vida útil prolongada. Menor tiempo de funcionamiento continuo ↦ menos desgaste mecánico y menor mantenimiento.
✓
Adaptable y escalable. Compatible con ventilación mecánica, híbrida o descentralizada; permite integrar sensores CO₂ o VOC por zonas.
Soluciones técnicas de ventilación bajo demanda por CO2

Sistema C+
✓ Al reducir los caudales cuando no hay ocupación, el consumo puede disminuir entre un 30 y 40 % respecto a sistemas de caudal constante.

Ventilación D+
✓ El control automático mantiene los caudales mínimos exigidos, recupera energía y evita pérdidas térmicas innecesarias.
Ventilación C+
Los sensores de CO2 ajustan el caudal en tiempo real:
más ventilación cuando se necesita, menos cuando se puede ahorrar.
Así se garantiza aire interior saludable <1000 ppm
con el menor gasto energético posible.


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Pura Potencia
✓ Ventilación bajo demanda según CO₂
✓ Aumenta la calificación energética
✓ Cumple DB-HE y DB-HS3
✓ Fácil de justificar en proyectos
✓ Compacto y silencioso
✓ Evita humedad, moho y condensaciones
✓ Solución completa con soporte y documentación técnica
Ventilación D+
Los sensores de CO2 ajustan el caudal en tiempo real:
más ventilación cuando se necesita, menos cuando se puede ahorrar.
Así se garantiza aire interior saludable <1000 ppm
con el menor gasto energético posible.



Espacio: Aula informática; Área: 79 m2; Alumnos: 30;
Unidad de ventilación: Airmaster AM 1000 con certificado Passivhaus



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